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jueves, 16 de febrero de 2012

La escombrera vuelve a casa


El próximo jueves, 23 de febrero de 2012, "La Escombrera" vuelve a La Casa Encendida. A las 20.00 horas, en la Sala Audiovisual, tendrá lugar una lectura de los poemas incluidos en nuestro libro.

Será como cerrar un círculo, temporal y sentimental. El libro que hoy se titula La escombrera surgió después de un taller organizado por La Casa Encendida en febrero de 2010, con Niall Binns. Las horas de taller continuaron con horas de taberna, con correos cómplices y ganas de reunir algunos versos compartidos por los poetas que se encontraron al azar en las tardes de un invierno.

Después de aquellas sesiones yo hice otro taller, en verano, con Félix Romeo. Fue él, fallecido a destiempo en 2011 y entrañablemente recordado, quien me animó a seguir publicando y a animar a otros. Fue él quien hizo posible el empujón que necesitaban nuestros poemas.

Y aquí estamos, a la vuelta de dos inviernos... con nuestro libro editado por Legados Ediciones y las ganas de volver a compartirlo con quien lo quiera escuchar. Será un momento de recordar a los artífices de la palabra, mostrar la imagen inspiradora, dejar volar la voz al aire de una sala en penumbra.

Será mágico... y nos encantará el reencuentro con amigos y lectores. Os esperamos el jueves 23 de febrero, como tantas veces, en La Casa Encendida.

jueves, 29 de diciembre de 2011

< ESPACIONA12 >




Todo es “     ESPACIO     ”: Navidad, Nada, Veinte, 12. Nos servimos de él para enviar este año deseos de felicidad. Un espacio intervenido que nos acoge, nos sitúa, nos sella, nos atrapa.

UN LIBRO , UNA ESCOMBRERA LO SON TAMBIÉN.


<Lo que nos rodea, incluso las huellas. Donde se encuentran los objetos y ocurren las cosas. Un interior sin rasgos distintivos, descrito a través de un esquema. La vista de una escena que nos ayuda a entender el concepto y es fundamental para percibir el universo y si me apuras, estos días, la NAVIDAD. Un elemento de un marco sistemático que los seres humanos usamos para estructurar experiencias (esto es de Kant) Un soporte, una colección de objetos considerada como un objeto en sí. Cada uno, miembro del conjunto. Un Guernica en paz, adornos en el árbol del edén recuperado, una cómoda arcaica que viene de la memoria, un mundo reciente, un aloe vera gigantesco que crece y cura sobre el sillón. La silueta de lo nuevo que ya fue viejo. La estampa de un lugar>


_*[toda pulgada cúbica de espacio es un milagro._WaltWhitman]

sábado, 3 de diciembre de 2011

Despertar al lector – NIAL BINNS – EL PAÍS 2-12-2011

Nicanor Parra
En Advertencia al lector, el primero de los antipoemas de su libro de 1954, Nicanor Parra pidió para la poesía un nuevo alfabeto y temáticas nuevas, a riesgo de molestar a los "doctores de la ley" y de ofender el gusto de los acomodados lectores, cuya indignación recreaba en su texto: "¡Las risas de este libro son falsas!', argumentarán mis detractores / 'Sus lágrimas, ¡artificiales!' / 'En vez de suspirar, en estas páginas se bosteza' / 'Se patalea como un niño de pecho' / 'El autor se da a entender a estornudos". Es ley de vida: las grandes rupturas, los cambios de paradigma, suscitan el escarnio y la incomprensión. Recuérdense las burlas al joven Rubén Darío, la estupefacción producida inicialmente por las vanguardias.

La antipoesía pretendió romper con el acomodamiento del lector y con una poesía que ya se concebía y trataba como lujo o ejercicio solitario: los versos modernistas, tan osados y novedosos en sus comienzos, se festejaban en los salones burgueses; los experimentalismos y buceos metafísicas de la vanguardia, habían quedado reducidos a una "poesía de círculo vicioso / para media docena de elegidos". La lucha de Parra ha sido, desde siempre, por una comunicación viva y vital con el lector. Para conseguirla, ha ido afinando en más de siete décadas de escritura los recursos que lo identifican como antipoeta. Me refiero al lenguaje y las temáticas agresivamente cotidianos, al empleo punzante y a veces desternillante de la ironía y el humor, y a la insistente representación de un yo poético que no maquilla sus contradicciones, sino que las revela; y me refiero, sobre todo, a la insubordinación tenaz de la antipoesía ante los dogmas poéticos, políticos y religiosos.

Para comunicarse con el lector, había que agredirlo, romper sus expectativas, expulsarlo de su cómodo sillón. El último verso de Advertencia al lector dice: "Yo entierro mis plumas en la cabeza de los señores lectores". La agresión surtió efecto: los señores lectores pronto aprendieron a convivir y extrañarse con la antipoesía. Cuando en 1972 publicó sus Artefactos -no un libro, sino una caja de tarjetas postales-, explicó Parra en una entrevista que buscaba con ellos un "pinchazo a la médula", como si tocara los "puntos sensibles del lector con la punta de una aguja". Es una de las vetas más fructíferas de la antipoesía en su lucha por despertar al lector: el diálogo entre el texto y la imagen, que se inició con los Quebrantahuesos en 1952 -en compañía de Enrique Lihn y Alejandro Jodorowsky- y llegó a su culminación con una concurrida y polémica exposición de las "obras públicas" celebrada en Santiago de Chile en 2006.

lunes, 31 de octubre de 2011

Gracias


El pasado 20 de octubre de 2011 presentamos La Escombrera. A las siete de la tarde, autores y público prestaban atención a la voz y la palabra de nuevos poemas.

Personalmente, no fue hasta el día siguiente cuando me enteré de que ese mismo día a esa misma hora, ETA anunciaba que dejaba las armas definitivamente.

Sería maravilloso que, dentro de unos años, podamos recordar que el primer día de esa nueva esperanza, nosotros estábamos leyendo los poemas de nuestro nuevo libro colectivo. Un libro que se ha publicado gracias a muchas personas y que se oyó en esa tarde especial del mes de octubre, gracias a otras tantas.

Fue una lectura llena de complicidad y confianza; de nervios, olvidos y deslices; de risas y confidencias. Como si hago una lista apresurada, con nombres y apellidos, me puedo olvidar de alguien… prefiero compartir mi gratitud con todos, sentirme parte de un abrazo que esa tarde me pareció especialmente esperanzador.

jueves, 28 de julio de 2011

Un balance entre dos veranos


En junio de 2011, levantamos el telón y presentamos el libro La Escombrera.

Agitamos correos y se fue poblando este blog, aún tímidamente, con granos de cacao, los pasos de un felino, un poema que mira al futuro y algunos deseos…

Desde mi ventana, sobre todo, se ve el verano. Calor sobre el asfalto y en el aire.

Pienso que somos animales, y como tales, los ciclos naturales nos condicionan. Reflexiono sobre el cansancio actual y me cae un calendario transcurrido sobre los hombros. Reconozco que quería haber contado como fue todo… pero me faltaron las fuerzas. Busco explicaciones o excusas, y escribo una disculpa en el blog de La República de la Imaginación.

Me dejo llevar por la nostalgia y pienso en los meses de junio y julio de 2010, cuando decidimos que podíamos sacar adelante un libro con los textos de todos. Y nos dimos el verano para trabajar…

Mi maleta del verano pasado iba llena de apuntes y libretas… Mi maleta para este verano es aún un interrogante. No obstante, no faltan los planes ni las expectativas, ni las ganas de seguir creciendo.

Desde estas líneas, comparto con vosotros mis deseos de un tiempo para mirar al cielo cuando caiga el sol. Un tiempo para leer ese libro pendiente. Un tiempo para caminar descalzos y sentir la piel. Un tiempo para el reencuentro con quien somos.

Hasta la vuelta.

lunes, 30 de mayo de 2011

Todos los nacimientos de La Escombrera


Acaba de nacer La Escombrera en internet, como blog, aunque su existencia se remonta a febrero de 2010, fecha en la que nos conocimos las personas que ahora formamos este colectivo, este proyecto, este libro.

En aquel momento quisimos dar respuesta a una pregunta formulada por Niall Binns: ¿cómo escribir poesía en una época de crisis ecológica?

Nos reunimos en torno a muchos textos escritos por otros que también se habían enfrentado a esa realidad: un ser humano cuyas relaciones con su entorno se han trastornado hasta límites insostenibles. Con la lectura y la reflexión (Octavio Paz, Pablo Neruda, Dylan Thomas, Ted Hughes, Jorge Teillier, Bernardo Atxaga, Jorge Riechmann, Nicanor Parra, Alfonsina Storni, José Emilio Pacheco, Homero Aridjis, Mª Mercedes Carranza, Ernesto Cardenal, Gioconda Belli, Gonzalo Millán…), fuimos llegando a nuestros propios textos y aprendimos también a mirar nuestra realidad con una mirada consciente.

Día a día iban surgiendo versos e imágenes que había que rescatar. Y al final del encuentro, quedó en el aire retomar los apuntes, los poemas cerrados, los bocetos, las ideas… y reunirnos hasta dar con un libro que podría ser un punto y seguido, una apertura de párrafo o un suma y sigue en la producción o la afición literaria de las personas que un mismo interés y un cierto azar habían reunido.

Quien firma estas líneas, asumió la tarea de coordinar a los autores que se sumaron a la publicación, que finalmente fueron ocho, incluida yo misma. El título lo rescatamos de un texto de Nicanor Parra para quien escribir poesía en estos tiempos es: “bailar un vals en un montón de escombros”.

Parece que ahora llegamos a un nuevo momento: la escombrera vuelve a nacer… Me acaban de avisar de que ya están impresos los ejemplares publicados por Legados Ediciones. La primera lectura pública del libro será en Madrid, el martes 7 de junio a las 21.00horas, en la sede del Colectivo La Latina, en la calle de Luciente, nº 7.

Surgirán voces y metáforas nuevas… y volveremos a ver distinta esta ciudad en la que vivimos todos nosotros: un espacio donde las lámparas de papel se escapan de contenedores de obra en medio de la desidia. ¿Cómo no van a surgir poemas?